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Diagnóstico del semen

Aspectos generales sobre el diagnóstico del semen

Con una simple exploración corporal, que consiste en la observación de las características sexuales secundarias (como constitución corporal, pilosidad) y la palpación testicular pueden proporcionar al médico los primeros indicios de la causa de la esterilidad. Sin embargo, no hay duda de que la prueba más importante el examen de los espermatozoides (espermiograma) y, en caso necesario, el estudio del IFA (índice de fragmentación del ADN espermático).

Espermiograma

El estudio de la calidad del semen engloba, entre otros aspectos, la determinación de la concentración, la movilidad y la morfología de los espermatozoides (% de espermatozoides con morfología normal)

Prueba HALO, prueba SCSA

Otras pruebas, en las que se determina la presencia de rupturas moleculares en el material genético de las cabezas de los espermatozoides, también proporcionan información adicional.

El espermiograma

La base para diagnosticar posibles limitaciones de la fertilidad masculina es el espermiograma. En él se analizan diversos parámetros del eyaculado. No obstante, las más importantes son:

  • Cantidad,
  • pH,
  • concentración espermática (en millones de espermatozoides/ml),
  • morfología (proporción de células seminales de forma normal en %)
  • y la motilidad (movilidad en %).

Valores normales conforme a las directrices de la Organización Mundial de la Salud (criterios de la OMS):

Volumen 2,0 ml o superior

pH 7,2-8,0

Concentración espermática > = 20 millones/ml

Recuento total de espermatozoides > = 40 millones por eyaculado

Motilidad (movilidad) > = 50% con movilidad progresiva o >= 25% de movilidad lineal rápida

Morfología > = 30% con forma normal

Además, se evalúan los siguientes parámetros:

Leucocitos < 1 millón/ml

Prueba MAR < 10% de espermatozoides con partículas adherentes

Tiempo de licuación 30 minutos, máx. 1 hora

Olor similar a la flor del castaño

En caso necesario, se realizan otras pruebas:

Proporción de espermatozoides vivos 75% o más de células vitales que no fijan colorante en la prueba de la eosina

Observación:

La morfología se evalúa a menudo conforme a los denominados “criterios estrictos de Kruger” o “criterios estrictos”. Según estos criterios, la proporción de espermatozoides defectuosos puede alcanzar de hasta el 85% para que el espermiograma se siga considerando normal.

Los resultados del espermiograma presentan en ocasiones fuertes variaciones, por lo que deberían transcurrir al menos 2 (preferiblemente 3) meses entre las pruebas. Los testículos tardan más o menos este tiempo en formar nuevos espermatozoides. Antes de la exploración debe cumplirse un período de entre 3 y 5 días de abstinencia sexual.

Desgraciadamente, a partir del estudio microscópico diferencial de la calidad de los espermatozoides no siempre es posible obtener una valoración exacta de la fertilidad (pronóstico de fertilidad) del hombre.

Esperma

Esperma antes de la evaluación

Prueba de esperma

El esperma se introduce en la cámara de recuento de Makler

Recuento de espermatozoides

Esperma en la cámara de recuento de “Makler”

Prueba SCSA, prueba HALO

Si bien el espermiograma es la prueba más sencilla, sólo ofrece información parcial.

Cada vez más ensayos en la bibliografía internacional indican que la proporción de espermatozoides con rupturas cromosómicas dentro de su material genético puede tener una gran importancia, por un lado para la fertilidad pero también, p. ej., para el riesgo de abortos. No obstante, este índice de fragmentación (IF) no es detectable con un espermiograma normal (examen microscópico de la calidad de los espermatozoides).

La prueba HALO o SCSA (análisis de la estructura de la cromatina espermática) ofrece la posibilidad de incluir el índice de fragmentación. El conocimiento adicional del índice de fragmentación del ADN espermático puede ser útil para instaurar desde el inicio un tratamiento de fertilidad adecuado. Con ello se puede evitar un tratamiento de varios meses de duración (que en retrospectiva resultará poco satisfactorio). Uno de los motivos es la aparición de rupturas en el material genético de los espermatozoides, conocidas como fragmentaciones. En un número creciente de mujeres disminuye la posibilidad de conseguir un embarazo por medios naturales.

Hasta el 25% de los hombres con resultados normales en el espermiograma presenta una proporción elevada de células seminales con fragmentaciones. En estos casos pueden ser aconsejables tratamientos como la transferencia de espermatozoides a la cavidad uterina (inseminación) o la fecundación in vitro (FIV/ICSI). Puesto que las roturas en el material genético no se pueden detectar con el espermiograma “convencional”, es necesario un análisis adicional, como la prueba SCSA o la prueba HALO. Nosotros realizamos la prueba HALO porque, en comparación con la prueba SCSA, es más sencilla y económica.

La prueba HALO ofrece la posibilidad de recomendar a tiempo un tratamiento individualizado. De esta manera es posible ahorrar tiempo y dinero.

El coste de la prueba HALO es de 180,00 €. Hasta ahora no está incluída ni en los seguros médicos obligatorios ni en los privados.

El índice de fragmentación del ADN (DFI) ofrece información sobre las probabilidades de éxito de las diferentes estrategias terapéuticas únicamente mediante la evaluación del estado de los espermatozoides.

DFI 0%-15%: El embarazo por métodos normales parece posible.

DFI 15%-25%: El embarazo por métodos normales es posible, pero su consecución puede prolongarse durante cierto tiempo. Cuando se lleva intentando concebir un hijo durante un largo período de tiempo, debería sopesarse la posibilidad de un tratamiento de inseminación (transferencia de espermatozoides). Si la mujer presenta otras alteraciones y en caso de edad avanzada, es aconsejable una FVI (fecundación in vitro).

DFI > 30%: El embarazo por métodos naturales o por inseminación parece poco probable. La probabilidad de éxito puede incrementarse con una FIV ( fecundación in vitro, fecundación en probeta).

DFI > 50%: Es poco probable conseguir un embarazo por FIV; la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) ofrece mejores probabilidades.

DFI > 60%: Muy poca probabilidad de éxito; la única posibilidad es la ICSI o el esperma de donante.

Los consejos que figuran aquí proceden de las investigaciones realizadas por diversos grupos de trabajo en los últimos años y sólo revisten carácter orientativo.