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Tratamiento hormonal

Si el estudio hormonal, realizado en una o varias ocasiones según sea necesario, mostrase una alteración hormonal notable, se puede administrar un tratamiento específico para esta alteración. Naturalmente, pueden aparecer distintas alteraciones hormonales al mismo tiempo, por lo que puede ser necesario tomar varios medicamentos simultáneamente.

Estas son algunas de las principales alteraciones hormonales:

  • Hipotiroidismo
  • Hiperprolactinemia
  • Síndrome de ovarios poliquísticos (SOPQ)
  • Insuficiencia luteínica
  • Afección tiroidea

Hipotiroidismo

El 10%-20% de las pacientes sometidas a tratamientos de fertilidad (y también los hombres) padecen hipotiroidismo. No es nada infrecuente detectar un hipotiroidismo denominado “latente” que, si bien no provoca síntomas físicos, sí puede alterar sensiblemente la maduración folicular y contribuir a la alteración conocida como insuficiencia luteínica.

Tratamiento: Con la administración de la hormona tiroidea incluso a la dosis más baja posible se puede solucionar el problema de su ciclo; la ovulación vuelve a producirse el día 13/14 del ciclo.

Hiperprolactinemia (Exceso de secreción de prolactina)

Si la hipófisis produce demasiada prolactina (PRL), en la mayoría de los casos se trata de una sobreproducción (hiperprolactinemia), que también puede estar fomentada por el estrés. Menos frecuentes son los denominados adenomas tiroideos, que habitualmente se relacionan con valores muy elevados de PRL. Se trata de tumores benignos que, según su tamaño, pueden dañar incluso los nervios ópticos. Normalmente estas hiperprolactinemias se tratan muy eficazmente con fámacos que reducen los niveles de prolactina. Los ciclos y las ovulaciones se vuelven a regular.

Cuando los valores de prolactina son muy elevados, debe descartarse la presencia de un tumor hipofisario, que suele ser un adenoma benigno, mediante TC (tomografía computerizada) o RM (resonancia magnética) .

Tratamiento: Reductores de la prolactina

Hiperandrogenemia (exceso de hormonas masculinas)

La producción excesiva de hormonas masculinas, o hiperandrogenemia, puede afectar también al sensible mecanismo hormonal del ciclo femenino. Si es de origen suprarrenal (corteza suprarrenal), puede tratarse con cortisona. El aumento de peso es una causa muy frecuente de la hiperandrogenemia, y también del hiperandrogenismo (aumento de la acción periférica de las concentraciones normales de andrógenos, como mayor pilosidad en zonas no habituales en la mujer, o acné). En el tejido adiposo se produce andrógeno (hormona masculina) a partir del estrógeno, lo que obstaculiza los ciclos. Por ello es muy aconsejable reducir el peso corporal (mediante dieta o deporte). El SOPQ (Síndrome de los Ovarios PoliQuísticos) que suele acompañarlo intensifica los síntomas.

Tratamiento: A menudo se logra restablecer la ovulación gracias al tratamiento dirigido para reducir los niveles de andrógenos, bien mediante la administración de cortisona o la estimulación con comprimidos de clomifeno, aunque también se puede añadir el tratamiento con inyecciones de hormonas.

Síndrome de los ovarios poliquísticos (SOPQ)

El SOPQ es una enfermedad que se caracteriza por alteraciones del ciclo, ausencia de ovulaciones, hiperandrogenemia (exceso de hormonas masculinas) e hiperandrogenismo (signos de aumento de andrógenos sin elevación de los andrógenos en sangre). Hoy en día, la detección de los “clásicos ovarios poliquísticos” en la imagen ecográfica ya no es un factor esencial para el diagnóstico del SOPQ.

La presencia de alteraciones en la tolerancia a la glucosa (también resistencia a la insulina) acompañadas de SOPQ hace que el páncreas bombee grandes cantidades de insulina al torrente sanguíneo, lo que tiene efectos perjudiciales en diversos puntos del organismo (cerebro, ovarios e hígado).

Tratamiento: El ciclo se puede corregir administrando un “sensibilizador de la insulina” (metformina) durante algunos meses. A menudo, las mujeres con SOPQ son algo gruesas y esto mantiene las alteraciones del ciclo. En el tejido adiposo se produce andrógeno (hormona masculina) a partir del estrógeno, lo que, junto al exceso de insulina, obstaculiza los ciclos. Por ello son muy aconsejables tanto la reducción del peso corporal (mediante dieta o deporte), como la ingesta de metformina.

Insuficiencia luteínica

Tras la ovulación, el folículo produce el denominado “cuerpo lúteo” mediante vascularización y deposición de lípidos.

A menudo se asocian diversas alteraciones hormonales a la insuficiencia luteínica (IL), por lo que también deberá tratarse. Para ello no sólo se aplican hormonas luteinizantes, sino que se debe atacar el problema de raíz. Si la calidad de la primera mitad del ciclo es deficiente, esto afecta al periodo posterior a la ovulación, es decir, la fase del cuerpo lúteo.

Tratamiento: En estos casos suele practicarse en primer lugar la estimulación con clomifeno, y si esto no da resultado puede administrarse FSH (folitropina).